EL TIEMPO: UN ENEMIGO DE LA ANSIEDAD

EL TIEMPO: UN ENEMIGO DE LA ANSIEDAD

“Ahora pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; que para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros:” Gn. 45:5

Leí un artículo que hablaba de la ansiedad, éste decía: “La preocupación y el temor son siameses, la ansiedad es un delgado torrente de temor, que corre por la mente; si se la estimula, abre un canal por el cual drena todos los demás pensamientos”. ¿Y quién no ha sentido ansiedad? si desde niños sufrimos ansiedad, cuando nos decían que iríamos a casa de los abuelos; o de jóvenes, cuando llega un examen importante o una entrevista de trabajo; o ya de adultos, cuando es el día de nuestro matrimonio y así podríamos recordar miles de ocasiones que nos han puesto ansiosos. La cita anterior decía que la ansiedad era un pequeño torrente de temor que, sin control, podría llevar a una completa preocupación en nuestra cabeza, probablemente has pasado alguna situación así… quizás, ahora mismo estés por un estado de ansiedad. Cuando esperamos con ansiedad, ¡los minutos parecen volverse horas y las horas días! es terrible esa situación, realmente el tiempo es nuestro enemigo en esos instantes, y más aún, si nos sumimos en la ansiedad, somos presa del descontrol y el temor.

José, hijo de Jacob, fue uno de los personajes Bíblicos con tantos hechos desafortunados que cualquiera pensaría que se llenaría de ansiedad y temor; él fue traicionado y vendido por sus hermanos, fue esclavizado en una nación extranjera, fue extorsionado por la esposa de su jefe, fue olvidado en la cárcel… tras estos incidentes que transcurren en más de 20 años, luego de los cuales José entiende el propósito de Dios en todo y les expresa a sus hermanos de lo profundo de su corazón: “Ahora pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; que para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros:” 45:5Gn.

Tantos años para que Dios mostrara Su propósito y que José comprendiera a cabalidad que, por encima de él, están los designios de nuestro Dios Soberano. Cuánto nos cuesta esperar cuando estamos ansiosos, cuán difícil es esperar cuando hay preocupación, cuando así ocurra recordemos el hermoso texto que nos alienta diciendo: “Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.” Deuteronomio 31:8. Lo importante es que Dios va delante nuestro, Él ya sabe y está en control de todo.

¿No es maravilloso saber que el tiempo ya no es nuestro enemigo? Pues Dios está delante de nosotros, Él ha orquestado nuestras bendiciones y pruebas, y al igual que José debemos ser fieles al Señor en abundancia y escases, es difícil decir esto cuando estamos pasando necesidad… puede decir alguien, pero tal como decía la cita del principio el temor lleva a la ansiedad. Entonces, si ponemos nuestra confianza en El Señor Todopoderoso, quien ha prometido no dejarnos ni descuidarnos, poco a poco nuestra ansiedad será ahogada por el sentimiento de seguridad. Sin duda, esto no sucede de la noche a la mañana, a José le costó más de veinte años entender el propósito de Dios, esto nos requerirá tiempo y constancia, pero el tiempo ya no es nuestro enemigo.

¡A Dios la Gloria!

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