EN DIOS ESTÁ QUIETA MI ALMA

EN DIOS ESTÁ QUIETA MI ALMA

En Dios solamente está acallada mi Alma; de él viene mi salud. El solamente es mi fuerte, y mi salud; es mi refugio, no resbalaré mucho.
Salmos 62:1-2

Este es un Salmo bastante sencillo. Es un Salmo de una fe simple, sencilla que muestra al Rey David con una fe y una confianza en Dios que es igual a la que demuestran los niños en cuanto a sus padres.

La palabra “solamente” aparece 6 veces en este Salmo y esta indica que no se incluye ninguna otra cosa además de la que se expresa o dice. Por lo tanto, cada vez que David la menciona, quiso decir que no existe nada más que pueda sustituir, igualar o parecerse a las características que él le atribuye a Dios.

Dios es llamado su Salvación. Él es llamado su roca. Él también es llamado su defensa y también le llama su refugio y esperanza; y esto se repite nuevamente, que Él es su gloria, la roca, y el refugio; todo esto lo encontramos aquí, asociado a la palabra “Solamente”. Es decir que no existe nadie más en el mundo, ni en el universo que se pueda comparar a la Salvación, al refugio, a la confianza, a la victoria y a la esperanza que Dios nos entrega a nosotros Sus hijos. Por eso el Salmista dice con convicción “En Dios solamente está Quieta, Tranquila, descansada mi alma”.

Ahora, si Dios es mi refugio, ¿qué enemigo puede perseguirme? Si Dios, es mi defensa, ¿qué tentación puede moverme? Si Dios es mi roca, ¿cuáles serán las tormentas, los problemas que pueden atemorizarme? Si Dios es mi Salvación, ¿Que tristeza puede desanimarme? Si Dios, es mi gloria, mi honra, ¿Quién podría calumniarme o difamarme?; si somos perseguidos por una tentación en particular, busquemos a Dios como nuestro refugio; Si nos sentimos atribulados por satanás, golpeados por nuestro propio pecado, recibamos a Dios como nuestra defensa, si somos sacudidos por las dudas, por la incertidumbre, apoyémonos en Dios, “Él es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud: Dios de verdad, y ninguna iniquidad en él: Es justo y recto”
Deuteronomio 32:4

Finalmente, este Salmo declara una maravillosa relación con Dios, y podemos notar cómo David derrama su corazón ante Dios.

David simplemente habla con Él. Tú eres mi Salvación; Tú eres mi roca; este es un privilegio que también podemos gozar nosotros, busquemos un lugar de nuestro hogar para estar a solas con Dios, algún lugar donde podamos estar en calma ante Dios y así poder hablarle honestamente a nuestro Padre, sin necesidad de palabras rebuscadas o pensamientos bien complicados o adornados, simplemente hablar con Dios. Simplemente dirigirnos a él, decir lo que sentimos, derramar nuestro corazón ante Él. Seguros en su muerte y resurrección, la Salvación y la vida eterna, con todo nuestro corazón digamos “En Dios solamente está quieta mi Alma;”
¡Porque Él vive!

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