ESPERAR EN CONFIANZA
“Porque en esperanza somos salvos; más la esperanza que se ve no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Empero si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos” Romanos 8:24-25
Uno de los mayores problemas del esperar algo es la incertidumbre que se genera en el transcurso de este tiempo, “¿Cómo terminará?, ¿Cuándo sucederá?, ¿Será lo que yo deseo?. Todas estas preguntas nos hacen sentirnos ansiosos pues se convierten en una constante muestra de preocupación que termina en la pérdida de tranquilidad en la vida del hombre.
La palabra citada arriba y escrita por Pablo a la iglesia de Roma dice: “La esperanza que SE VE no es esperanza”, vaya que cierta esta palabra, ya que la esperanza está asociada a lo que esperamos y no a lo que ya tenemos. Nadie espera algo que ya posee como propio, al contrario, se espera lo que no se tiene. El esperar no es tema fácil, sin embargo, Dios nos llama a tener esperanza, es decir esperar en la confianza de Sus promesas.
¿Como esperar entonces? El versículo 25 dice: “…por paciencia esperamos”. El consejo de la Palabra de Dios aquí apunta a esperar con tranquilidad, vaya que difícil es esto, más aún cuando nuestra naturaleza es ansiosa e inmediata, sin embargo, aquí también se prueba la fe de cada uno de nosotros. Como dijimos anteriormente, tener esperanza es esperar confiados, pacientes y tranquilos de que lo que ocurra en nuestros planes, pues NO están determinados por el azar, sino que al contrario, CONFIAMOS en un Dios que nos conoce, es personal y sabe cada uno de nuestros propósitos.
Esperar en Dios significa dejar nuestras cargas en Él. Depositar nuestros deseos, afanes y peticiones bajo Su voluntad es lo que todo cristiano debe hacer, ya que en nuestra incapacidad de conocer el futuro solamente debemos esperar y tener la confianza de que Dios hace lo mejor. 1° Tesalonicenses 2:19 dice: “Porque ¿cuál es nuestra esperanza, ó gozo, ó corona de que me gloríe?” La Palabra de Dios nos enseña que más allá de cualquier esperanza terrenal que Ud. tenga, la mayor esperanza que debe existir en su vida es la confianza en Dios, eso da paz y alegría al corazón, ya que, aun si su esperanza terrenal no fue cumplida, nadie podrá arrebatar la esperanza de vida eterna que Dios nos ha dado.
“Y la esperanza no avergüenza” dice Romanos 5:5. Por ello, solamente presente sus planes a Dios y espere, sin duda Él hará lo mejor para su vida. No sufra ni se angustie esperando lo que no sabemos si sucederá o no, solo gócese en lo que SÍ es seguro, es decir, gócese en las promesas eternas de Dios para cada uno de Sus hijos.
¡A Dios la Gloria!
(Feed generated with FetchRSS)
