ESTE ES EL TIEMPO PROPICIO PARA NUESTRAS VIDAS
PARA todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo: Eclesiastés 3:1
Aquí Salomón nos entrega una hermosa poesía que describe los distintos tiempos y facetas de la vida dentro del cual también nos recuerda lo inevitable de los problemas y el mal. El predicador (Salomón) repite una y otra vez la palabra “TIEMPO” demostrando con esto la monotonía de todas las cosas y la opresión que nos genera “el tiempo”; Incluso pareciera que en muchas ocasiones e independiente la habilidad de cada uno de nosotros para organizarnos, el tiempo siempre terminará siendo nuestro “gran jefe”.
Hay tiempo para TODO dice Salomón, tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de edificar y tiempo de destruir, tiempo de reír y tiempo de llorar, tiempo de amar y tiempo de aborrecer (Eclesiastés 3) así, de esta manera, el predicador muestra en su poesía que siempre nos enfrentaremos a cosas buenas y a otras no tan buenas, ya que lamentablemente estamos en el mundo y nuestra condición pecaminosa nos lleva de continuo solamente al mal. Sin embargo, podemos tener la certeza que Dios está en control absoluto de cada cosa que ocurre en nuestra vida y que Su voluntad es que todo nos ayude a bien. (Romanos 8:28)
El apóstol Pablo aconseja en varias ocasiones a los hermanos de sus iglesias a ser sabios y aprovechar el tiempo que Dios nos entrega Efesios 5:16 dice: “Redimiendo el tiempo, porque los días son malos” es decir, es necesario que reconozcamos lo pasajera que es la vida y por eso debemos aprovechar o “redimir” al máximo la mayor parte de nuestro tiempo en este mundo (que nada bueno nos ofrece) para cumplir a plenitud los propósito de Dios y reconocer las oportunidades que Él nos entrega para adorarle y servirle para Su propósito. Dios dijo a Moisés “Y á la verdad yo te he puesto para declarar en ti mi potencia, y que mi Nombre sea contado en toda la tierra” Éxodo 9:16.
En la vida todas las cosas tienen su momento, y es así porque Dios lo ha determinado. La mejor decisión siempre es esperar el momento oportuno para recibir lo que el Señor ha determinado para nuestro bien, pero muchas veces nos adelantamos en obtener o experimentar cosas en nuestra vida y por eso fracasamos. Lo mejor es buscar la voluntad del Señor y permitir que todo ocurra en el momento oportuno. Y también hay un momento oportuno para conocer a Dios y recibir a su Hijo como Salvador, ese tiempo es hoy mismo, ya que de eso depende el resto de nuestra vida y nuestra eternidad.
¡Porque Él vive!
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