MI ESCONDEDERO Y MI ESCUDO

MI ESCONDEDERO Y MI ESCUDO

Mi escondedero y mi escudo eres tú: En tu palabra he esperado. Salmo 119:114

Cuando el salmista cita la palabra “escondedero” se refiere a un lugar o sitio apropiado para esconder o guarda algo de manera segura. Por su parte, un escudo es un arma defensiva que se llevaba en el brazo para cubrirse y resguardarse de las agresiones y ataques del enemigo. En la Biblia encontramos diferentes menciones para la palabra escudo, Ezequiel 23:24; 1 Crónicas 5:18; Nehemías 4:16, Salmo 35:2, etc. más entre todas ellas, las más significativas son aquellas donde Dios dice de Si mismo que es el único escondite confiable y seguro para darnos tranquilidad y resguardo. “Dios, perfecto su camino: La palabra de Jehová purificada, Escudo es de todos los que en él esperan” 2 Samuel 22:31.

Spurgeon dice de este verso “Este es un versículo de experiencia, y testifica de lo que el escritor sabía de su propio conocimiento personal: no podía luchar con sus propios pensamientos, o escapar de ellos, hasta que volara hacia su Dios, y entonces encontraría liberación. Observen que él no habla de la palabra de Dios como su doble defensa, sino que lo atribuye a Dios mismo”.

El Dios que el salmista conocía tan bien a través de Su palabra se convertía en un refugio en tiempos difíciles. La esperanza que tenía en La Palabra de Dios no fue iniciada por un mero conocimiento académico o intelectual; se basaba en una relación y seguridad en Dios mismo, fruto de una intensa intimidad con su Creador. El salmista sabía de sufrimientos y angustias en lo secreto, por esto le llama MI ESCONDEDERO, porque cuando estamos tristes y sin esperanza, angustiados y sin saber dónde ir, entonces el Señor nos esconde. Por otro lado, cuando vienen momentos en que somos atacados sagazmente por el enemigo, entonces el Señor es nuestro ESCUDO Y PROTECCION. ¿Podrá existir algo más tranquilizador que tener eternamente y en cada momento de nuestra vida un seguro lugar de resguardo y un escudo que nos defiende de las brutales agresiones malignas?

En el salmo 91:4 encontramos una mención similar de protección y resguardo cuando Salmista dice “Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro: Escudo y adarga es su verdad” Debemos notar que, si deseamos estar seguros, cubiertos por Sus plumas, resguardados bajos Sus alas y protegidos de los ataques del cazador, nuestra única esperanza es apropiarnos de “LA VERDAD”. La verdad nos protege, nos hace libres (Juan 8:32), es decir elimina el temor y la vergüenza; La verdad nos santifica (Juan 17:17), es decir nos libra del pecado; La verdad nos libra del engaño y de la mentira (Efesios 6:14). Por esto Jesús nos dijo “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6), la única fuente confiable de seguridad y protección es Cristo, quien se ha revelado a nosotros por Su Palabra, Él es el único camino a la verdadera seguridad y protección.

¡Porque Él vive!

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