{"version":"1.0","provider_name":"","provider_url":"https:\/\/iea.cl\/iea","author_name":"Iglesia Evang\u00e9lica Aliancista","author_url":"https:\/\/iea.cl\/iea\/author\/iea\/","title":"UN CAMINO SEGURO -","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Bzhtl1OIA7\"><a href=\"https:\/\/iea.cl\/iea\/un-camino-seguro\/\">UN CAMINO SEGURO<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/iea.cl\/iea\/un-camino-seguro\/embed\/#?secret=Bzhtl1OIA7\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;UN CAMINO SEGURO&#8221; &#8212; \" data-secret=\"Bzhtl1OIA7\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/iea.cl\/iea\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"UN CAMINO SEGURO  ALZAR\u00c9 mis ojos \u00e1 los montes, De donde vendr\u00e1 mi socorro  En m\u00e1s de alguna vez, nos hemos visto en un problema donde necesitamos ayuda y lo hemos tenido que enfrentar solos. Aunque en estos tiempos, gracias al avance tecnol\u00f3gico, s\u00f3lo nos basta hacer una llamada por celular, o enviar un mensaje por WhatsApp y recibiremos la ayuda que necesitamos. Pero, si estamos en un lugar donde no tenemos cobertura, la situaci\u00f3n se tornar\u00e1 un poco m\u00e1s complicada. Esta ilustraci\u00f3n, es una analog\u00eda entre la vida de un hijo de Dios y un incr\u00e9dulo. En tiempos de dificultad y problemas, siempre tendremos cobertura y socorro oportuno, nuestro Dios nunca nos dejar\u00e1 solos.   Desde el Salmo 120 al 134, tienen como t\u00edtulo \u201cC\u00e1ntico gradual\u201d. Seg\u00fan algunos eruditos, estos Salmos eran interpretados por los peregrinos que sub\u00edan hacia Jerusalem, durante las tres grandes festividades anuales. Este es el segundo de los \u201cSalmos graduales\u201d o tambi\u00e9n conocidos como los \u201cSalmos de las subidas\u201d o \u201cde ascenso\u201d. \u201cEste es un de los m\u00e1s populares salmos del Salterio, perfecta expresi\u00f3n de la confianza en Dios, y ha estado constantemente en labios de innumerables hombres y mujeres a lo largo de las generaciones, cuando han sentido la necesidad de un socorro que los mortales no les pod\u00edan ofrecer\u201d (Cohen, citado en comentario de Mathew Henry).   \u201cAlzar\u00e9 mis ojos a los montes\u201d cuando los peregrinos se acercaban a Jerusalem ve\u00edan los montes desde lejos. En esos montes estaba asentada Jerusalem y la expresi\u00f3n de la presencia de Dios con ellos. Dios mismo lo expresa en varias partes del Antiguo Testamento: \u201cEn esta casa y en Jerusalem, la cual yo eleg\u00ed sobre todas las tribus de Israel, pondr\u00e9 mi nombre para siempre\u201d (2 Cr\u00f3nicas 33:7). Entonces, \u201calzar los ojos a los montes\u201d es una expresi\u00f3n que significa mirar hacia la presencia de Dios. Esta es una invitaci\u00f3n consoladora para los atribulados peregrinos. Estamos a punto de llegar a nuestra verdadera ciudad, porque nuestra ciudadan\u00eda est\u00e1 en los cielos. Somos peregrinos y vamos en ascenso hacia nuestra hermosa ciudad, \u201cPorque sabemos que si la casa terrestre de nuestra habitaci\u00f3n se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos. Y por esto tambi\u00e9n gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitaci\u00f3n celestial\u201d (2 Corintios 5:1-2).   \u201cDe donde vendr\u00e1 mi socorro\u201d que maravillosa confianza, mientras ascendemos, mientras caminamos hacia nuestro verdadero hogar, podemos estar confiados y seguros que tendremos ayuda, auxilio y protecci\u00f3n. La peregrinaci\u00f3n puede tornarse dif\u00edcil, pero tenemos seguro socorro. Querido hermano, mientras peregrinemos en esta vida, mantengamos la mirada puesta en Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, y tengamos la certeza que en los tiempos de angustia, pruebas y dificultades \u00c9l ser\u00e1 nuestro pronto auxilio y socorro.   \u00a1A Dios la Gloria!(Feed generated with FetchRSS)","thumbnail_url":"https:\/\/iea.cl\/iea\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Copia-de-logo-iea.png","thumbnail_width":552,"thumbnail_height":302}