EVALUACION DE LA VIDA ESPIRITUAL
“Y otra parte cayó en buena tierra, y cuando fué nacida, llevó fruto á ciento por uno. Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oídos para oír, oiga” Lucas 8:8
Esta parábola es muy personal para usted porque solamente Dios y usted conocen su corazón. Por eso, pidamos a Dios que nos entregue un verdadero conocimiento del valor de las cosas. Que podamos decir como Josué, “escogeos vosotros… que yo y mi casa serviremos a Jehová”, o como Pablo, “Señor ¿qué quieres que yo haga?”
Clases de terreno
Terreno junto al camino
Luc 8:5 “Uno que sembraba, salió á sembrar su simiente; y sembrando, una parte cayó junto al camino, y fué hollada; y las aves del cielo la comieron”
Una vida donde ha caído la Palabra de Dios, pero donde Satanás al endurecer el corazón o quitarle todo interés, se ha llevado la semilla.
Terreno de pedregales
Luc 8:6 “Y otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad”
Son aquellos que, cuando han escuchado la Palabra, la reciben gozosos al momento y siguen a Cristo por un tiempo, pero cuando las dificultades o persecuciones se presenta, sus vidas no tienen raíces para sostenerse.
Terreno espinoso
Luc 8:7 “Y otra parte cayó entre las espinas; y naciendo las espinas juntamente, la ahogaron”
Mar 4:19 “Mas los cuidados de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias que hay en las otras cosas, entrando, ahogan la palabra, y se hace infructuosa” Los cuidados o afanes son cualquier problema, carga, o decisión que es llevado por uno mismo en vez de ser depositados sobre el Señor. Los bienes cuando permitimos que estos nos den seguridad y felicidad.
Terreno bueno
Mar 4:20 “Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra, y la reciben, y hacen fruto, uno á treinta, otro á sesenta, y otro á ciento”
Es el que permite el desarrollo adecuado de la semilla, con un crecimiento hasta alcanzar los frutos esperados, y teniendo profundas raíces para dar el crecimiento.
Maneras de hacer que la tierra produzca
Hebreos 3:15 “Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, Romanos 10:17 Luego la fe es por el oir; y el oir por la palabra de Dios.”
La semilla es la Palabra de Dios y debemos sembrarla generosamente. En este mundo tendremos siempre persecución, tribulaciones y padecimientos, pero Dios ha dicho que no llevaremos más carga pesada de la que podamos llevar. Vivir la vida cristiana es vivir en “buen terreno”, y PERMANECER en Cristo.
Permanecer en Cristo es, por un lado, no tener ningún pecado conocido que no haya sido confesado ni juzgado, ningún interés en que Él no tenga parte, ninguna cosa en la vida en que Él no pueda participar. Por otro lado, el que permanece en Cristo lleva todas sus cargas a Él y obtiene de Él toda sabiduría y vida, y todo poder.
Resultados de morar en buena tierra
Gál 5:22-23 “Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley”
¡A Dios la Gloria!
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