¿SOBRE QUÉ FUNDAMENTO ESTÁ CONSTRUIDA TU VIDA?

¿SOBRE QUÉ FUNDAMENTO ESTÁ CONSTRUIDA TU VIDA?

Salmos 127:1 “Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican: Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guarda.”

Para los que han tenido la oportunidad de construir una casa o al menos ver cómo se realiza, sabrán que dentro de las primeras cosas que se construyen son los cimientos. En éstos, se fundamenta la construcción de cualquier vivienda, son el sostén y el soporte de la misma, y sobre todo en el país donde vivimos, es muy necesario que los cimientos estén bien hechos, para que la casa resista los temblores y terremotos que puedan venir. Supongo, que si alguno de ustedes tuviera la oportunidad de construir su propia casa, dedicarían gran parte de su presupuesto en contratar un buen constructor para que los cimientos se edifiquen bien, y evitarse problemas en el futuro.

En el versículo mencionado, el Salmista declara, que, si nuestra casa no es edificada por Jehová, cualquier trabajo finalmente será en vano. Es más, señala también. que es Dios mismo el encargado de cuidar y velar por la ciudad, porque si lo hacemos nosotros, por nuestras propias fuerzas, y sin Dios, en vano lo hacemos. Esta casa y la ciudad que se mencionan en este Salmo, pueden representar nuestra propia vida o nuestra propia familia, por lo tanto, debemos preguntarnos: Nuestra vida, nuestro hogar, nuestra familia… ¿Están siendo edificados por Dios, y sobre el cimiento que es Cristo?

Si Cristo no es la base de nuestra vida, si Él no es el centro de nuestra familia, si no nos disponemos en las manos de Dios para que Él nos dirija y nos moldee conforme a su voluntad, entonces todo nuestro esfuerzo simplemente no servirá de nada.

En Mateo 7:24-27, Jesús señala que un hombre prudente edifica su casa sobre la roca, mientras que el hombre necio, la edifica sobre la arena, siendo esta última la que se derrumbó al venir el viento y la lluvia. En estos versículos, Jesús habla de sí mismo como la Roca (1ra Corintios 10:4), por lo tanto, un hombre que edifica su casa, es decir, su propia vida o su familia, en Cristo, no se moverá, no se apartará al venir la lluvia, los ríos y el viento fuerte que son reflejo de los problemas y dificultades que tendremos que pasar en la vida Cristiana, porque Dios es el que sostiene nuestra casa(Nuestra vida) y Él es quien cuida nuestra ciudad.

Sin duda, esto nos hace vivir tranquilos, cosa que necesitamos, sobre todo en estos momentos de tanta incertidumbre producto de la pandemia que afecta a todo el mundo. Si nuestra vida está edificada por Nuestro Creador, y sobre Cristo, entonces debemos tener fe que Dios cuidará nuestra alma por la eternidad, “ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos 8:38-39)

En 1 Pedro 2:6 dice: “…He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en Él, no será avergonzado.”

Si quieres que Dios comience a edificar tu vida, solo debes creer en Cristo, Él es nuestra Roca Fiel, quien dio su vida para que todo aquel que crea de corazón en Él, tenga vida eterna.

¡A Dios la Gloria!

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