LA MENTIRA ABORREZCO
LA MENTIRA ABORREZCO
La mentira aborrezco y abomino: Tu ley amo. Salmo 119:163
Que gran tema aborda en este verso el Salmista. El hijo de Dios que dice amar La Palabra de Dios aborrecerá naturalmente las mentiras. La Biblia deja claro que la mentira es un pecado y que desagrada a Dios. Ejemplos encontramos abundantemente en Las Escrituras. El primer pecado en este mundo fue la mentira que se le dijo a Eva. Los Diez Mandamientos que se le dieron a Moisés incluyeron: “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio” (Éxodo 20:16). En la iglesia primitiva, Ananías y Safira mintieron sobre una donación para parecer más generosos de lo que realmente eran. La reprimenda de Pedro fue severa: “Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?”. (Hechos 5:3). El juicio de Dios fue más severo: la pareja murió a consecuencia del pecado de mentir (Hechos 5:1-11). Colosenses 3:9 dice: “No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos”. La mentira se menciona en 1 Timoteo 1:9-11 como algo que practican los impíos. Además, los mentirosos estarán entre los que serán juzgados en el fin (Apocalipsis 21:8). A diferencia, Dios nunca miente (Tito 1:2). Él es la fuente de la verdad. Es imposible que Dios mienta (Números 23:19) (Gotquestions).
Muchos cristianos normalizan las mentiras e incluso algunas las llaman “mentiritas blancas”. En ninguna parte la Biblia se presenta un ejemplo donde se considere que el mentir es algo correcto de hacer, muy por el contrario, una y otra vez vemos que la mentira conduce a la miseria, la pérdida y al juicio.
Hablando a un grupo de judíos, Jesús dice: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” (Juan 8:44). Él fue el primer mentiroso en Edén. La mentira es el arma principal de Satanás contra los hijos de Dios. Utiliza la táctica del engaño para separar a las personas de su Padre celestial. Algunas de sus mentiras más comunes son: “no hay Dios”, “no le importas a Dios”, “no se puede confiar en la Biblia” y “tus buenas obras te llevarán al cielo”. El apóstol Pablo nos dice que Satanás “se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14), de modo que lo que dice y hace suene bien y parezca razonable. Sin embargo, esto no es sino una falsa apariencia.
El tema no es si una mentira es pequeña o grande. Las mentiras son del diablo y debemos aborrecerlas y huir de ellas. Spurgeon dijo “Si nos mantenemos alejados de toda mentira, nuestro canto será más aceptable porque sale de labios puros. Si nunca adulamos a los hombres, estaremos en mejores condiciones para honrar al Señor”. Jesús se llamó a sí mismo el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6), y espera que los que le siguen sean personas de verdad. La verdad debe expresarse en el amor (Efesios 4:15), ofreciendo esperanza a quienes buscan la redención de las mentiras de que les ofrece este mundo.
¡Porque Él Vive!
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