Devocional

Devocional Diario

Devocional

LA DULZURA DE LA PALABRA DE DIOS

LA DULZURA DE LA PALABRA DE DIOS
¡Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! Más que la miel á mi boca. Salmo 119:103

El salmista sentía que La Palabra de Dios era tan agradable para él como el más rico pastel, pero no queda ahí y resalta ¡aún más que la miel! Es decir, Las Escritura le producen más satisfacción y deleite que cualquier deseo mundanal. Para el Salmista siempre el tiempo dedicado a La Palabra de Dios NO era un deber desagradable; era una dulce experiencia de la cual estaba profundamente agradecido.

Cabe destacar que es muy probable que el salmista tenía en sus manos muy poco de La Palabra de Dios, tal vez solo los cinco libros de Moisés y algunos libros más. Por tanto, nosotros tenemos mucha más riqueza y dulzura en La Palabra de Dios que él; sin embargo, la mayoría de nosotros parece valorarlo menos. En nuestras manos tenemos completa la revelación divina, con sus 66 libros ordenados y delicadamente empastados y traducidos a nuestro idioma para que podamos deleitarnos en las maravillas de La Palabra de Dios.

Cuando no encontramos dulzura en Las Escrituras y por el contrario la encontramos amarga, el gran predicador Spurgeon nos ayuda a comprender “Si la palabra de Dios no me es muy dulce, ¿tengo apetito? Salomón dice: ‘El alma llena aborrece el panal de miel; pero para el hambriento, todo lo amargo es dulce’ [Proverbios 27:7]. ¡Ah, cuando un alma está llena de sí misma y del mundo y de los placeres del pecado, no me sorprende que no vea dulzura en Cristo, porque no tiene apetito!” La Biblia está llena de versos y capítulos que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad espiritual encontraría dulce. Por ejemplo “JEHOVA es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará yacer: Junto á aguas de reposo me pastoreará” Salmo 23:1 y 2; “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” Juan 3:16; “…Con amor eterno te he amado; por tanto te soporté con misericordia” Jeremías 31:3; “No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” Isaías 41:10 solo una muestra. Querido hermano(a) Si no puedes encontrar nada hermoso o dulce en estos versículos, es que tu paladar está terriblemente apagado y tus ojos horriblemente segados por los placeres de este mundo.

Cuando leemos La Biblia no podemos mirarla solo como un libro de la historia o filosofía de la humanidad. Estamos frente a La Palabra de Dios, por eso Ella puede proporcionarnos el mayor gozo, placer y deleite para nuestra alma. Cuando amamos La Palabra de Dios y entendemos que cada letra fue revelada por Él para nuestro bienestar, NO podemos más que alabar y glorificar Su nombre, porque NO mereciendo nada, Dios dispuso darse a conocer y mostrarnos Su perfecto plan de salvación. Disfrutemos y gocémonos en la dulzura de La Palabra de Dios.

¡Porque Él Vive!

(Feed generated with FetchRSS)

Devocional

BUENAS NOTICIAS PARA NAVIDAD

BUENAS NOTICIAS PARA NAVIDAD
“Mas el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” Lucas 2:10 y 11

Estamos en Navidad, esta expresión viene del latín Nativítas o Nativátis que significan “nacimiento” Porque el centro, motivo y razón de esta conmemoración tiene que ver única y exclusivamente con el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, el Hijo de Dios.

Lucas 2:10-11 nos relata un hecho impresionante y a la vez hermoso. Y me refiero a los ángeles que irrumpen la tranquilidad de la noche con estas palabras a los pastores que estaban allí en los campos de belén: “No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.”

El hecho que Jesús haya nacido en este mundo, es decir, su encarnación, son de verdad, muy buenas nuevas. Son buenas noticias no solo de gozo sino, yo diría de gran gozo. Pero al mirar a nuestro mundo, al mirar nuestro alrededor, estas nuevas de gran gozo contrastan con la oscuridad en la cual el ser humano se encuentra. El hombre y la mujer viven en tinieblas, caminan en oscuridad. Y no es extraño oír a algunas personas que de pronto manifiestan que hay mucha oscuridad en sus vidas. En esta vida, hay decisiones que tomar y a veces, muchos no saben qué decidir. Hay momentos en los cuales no se tiene la fuerza física, espiritual y emocional para reaccionar ante los problemas de la vida. Quizás, hay momentos en los cuales nos sentimos solos o abandonados. ¡Pero hay noticias de grande gozo! Dios nos ha dado a Su Hijo, El Salvador del mundo. Él es el Mesías prometido. Y Él vino a hacer una obra que ninguno de nosotros puede realizar: TRAER SALVACION VERDADERA.

Si sientes que esta navidad no tiene ningún brillo o no tiene ningún atractivo porque no será como las anteriores o piensas que nada tiene sentido y que se ha destruido eso que llaman la “magia” del tiempo de navidad. Honestamente, navidad puede llegar a ser el tiempo más feliz, dichoso y glorioso para tu vida. Si tan solo buscas al Señor de corazón te podemos asegurar que Él te dará toda la luz que necesitas. Porque Jesucristo es esa luz que puede disipar todas tus tinieblas, tus sombras, tus angustias, tus temores. Esa luz resplandecerá en tu vida y Navidad tendrá un verdadero sentido en tu ser.

¡A Dios la Gloria!

(Feed generated with FetchRSS)

Devocional

LA VERDADERA LUZ DE LA NAVIDAD

LA VERDADERA LUZ DE LA NAVIDAD
“El pueblo que andaba en tinieblas vió gran luz: los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos” Isaías 9:2

Si miramos el contexto del capítulo 9 de Isaías ¿Por qué se dice que el pueblo andaba en tinieblas? Andaban en tinieblas porque ellos habían sido invadidos por los Asirios en el año 732 a.C. Las tribus del norte habían sufrido una invasión, su territorio había sido devastado.

Tristeza y dolor llenaba sus corazones. Y ¿Por qué sufrieron tal invasión? Lo sufrieron por una sola razón: infidelidad a Dios, olvidarse de su Dios. Y Dios trajo castigo sobre ellos. Pero, aunque Dios castiga, El también restaura, Él sana. El pueblo anhelaba ser sanado, ser restaurado. Pero la sanidad que ellos buscaban era solo sanidad física: tener casas, tener trabajo, tener dinero, estar sanos. Pero Dios les dice: “una luz resplandeció sobre ellos”. La luz resplandeció porque Dios les enviaría la sanidad que ellos realmente necesitaban. Esa sanidad se encontraría únicamente en la Persona y obra del Mesías.

Isaías estaba hablando del Mesías, es decir, estaba refiriéndose a Jesús, ¿y por qué decimos esto?, porque es Mateo quien cita los pasajes del profeta Isaías haciendo alusión a Jesucristo mismo: Leo allí en Mateo 4:14-16 “Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: La tierra de Zabulón, y la tierra de Nephtalim, Camino de la mar, de la otra parte del Jordán, Galilea de los Gentiles; El pueblo asentado en tinieblas, Vió gran luz; Y á los sentados en región y sombra de muerte, Luz les esclareció.”

Cuando Mateo hace referencia a Isaías, menciona algunos lugares geográficos, específicamente la zona de la Galilea. Una zona despreciada por los judíos de aquella época.
Galilea, se encontraba en la oscuridad del paganismo y la tradición religiosa. Este fue un lugar donde las leyes del Antiguo Testamento y el paganismo de los pueblos adyacentes se confundieron y mezclaron. Cuando el Señor Jesucristo comenzó Su ministerio en esa zona, ellos pudieron apreciar una gran luz. Ellos vieron al Señor Jesucristo, la luz del mundo. Y en el evangelio de Juan, capítulo 8, versículo 12, tenemos estas palabras de Jesús: “Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.” Esto tuvo su cumplimiento en la primera venida de Cristo. Y, por tanto, se puede afirmar con seguridad que los primeros 2 versículos de este capítulo 9 de Isaías, se refieren a la primera venida del Señor. Al tiempo de su nacimiento y venida a este mundo.

Rápidamente entonces, podríamos deducir que La luz que el mundo necesita, es la luz que solo se halla en Jesús. Solo Él disipa todo tipo de tinieblas. Y esta luz se centra en la hermosura de la Persona y obra del Mesías.

Si te encuentras cruzando por un bosque oscuro y necesitas luz o si sientes que todo en tu vida son tinieblas o quizás no encuentras claridad en tus propósitos y sientes que el futuro se ve nublado e incierto. Jesucristo es esa luz que puede disipar todas tus tinieblas, tus sombras, tus temores. Esa luz resplandecerá en tu vida y tendrás una vida nueva juntamente con Cristo.

¡A Dios la Gloria!

(Feed generated with FetchRSS)

Devocional

NO ME APARTÉ DE TUS JUICIOS

NO ME APARTÉ DE TUS JUICIOS
No me aparté de tus juicios; Porque tú me enseñaste. Salmo 119:102

El salmista muestra una relación muy personal con Su Creador, sin duda que le vemos íntimamente conectado con su Señor. Es muy significativa esa palabra “TU” en el verso, pues el escritor es enfático en señalar que la única fuente confiable y verdadera para mantenerse en el camino de la justicia es La Palabra de Dios, no existe otra fuente de salvación y vida eterna.

Proverbios 15:9 dice: “Abominación es al Señor el camino del impío; mas él ama al que sigue justicia”. Dios quiere que sigamos la justicia. La palabra que más se traduce como “justicia” también puede referirse a “rectitud, equidad o santidad divina”. En el sentido más amplio, la rectitud puede definirse como “la condición de ser aceptable ante Dios, según Dios”. La norma de Dios es lo que define la verdadera justicia; Su poder es lo que la hace posible. A menos que Dios sea su autor, nunca tendremos justicia. Ningún esfuerzo hecho por el hombre resultará en justicia. Ser justo es estar bien con Dios. Un corazón que está bien con Dios resulta en una vida que da “fruto” (Juan 15:1-2; Marcos 4:20). Gálatas 5:22-23 enumera algunos de esos frutos. (Gotquestion)

Spurgeon dijo “El que es cuidadoso de no apartarse una pulgada del camino no lo abandonará…El que nunca pronuncia una palabra ociosa no será un profano. El que empieza a apartarse un poco, no sabe nunca dónde terminará”. Pablo aconsejando a los Gálatas “Vosotros corríais bien: ¿quién os embarazó para no obedecer á la verdad? Esta persuasión no es de aquel que os llama. Un poco de levadura leuda toda la masa” Gálatas 5: 7 al 9. Cuando navegamos por nuestra vida sin considerar Las Escrituras como nuestra regla de fe y práctica es cuando comenzamos a concesionar prácticas que se alejan del comportamiento que espera Dios de un ciudadano del Reino de los cielos. Es fácil ser cristiano en el templo y demostrar una falsa santidad o “amor” a Las Escritura frente a la congregación. En la carrera cristiana no basta con tener un buen comienzo, es necesario mantener una vida en obediencia a La Palabra de Dios para ser santificados y así luchar contra nuestras tentaciones y afanes.

El salmista no se apartaba de los Juicios de Dios, pues reconocía que ese es el único lugar seguro para permanecer. Cuando seguimos la justicia es cuando buscamos el carácter de Cristo y deseamos la santidad más que el placer de nuestra propia carne. Evitamos la tentación de auto justificarnos cuando entendemos que la verdadera justicia comienza con la humildad según Dios (Salmo 25:90). Cuando pasamos tiempo en la presencia de Dios, nos hacemos más conscientes de nuestros propios pecados y defectos. Una camisa sucia parece blanca al lado de una pared oscura. Pero, cuando se compara con la nieve, la misma camisa parece sucia. La Biblia permite realizarnos un escáner completo día a día y comprender con claridad que alejados de Dios nuestra vida no tiene sentido, pues estamos muertos en nuestro delitos y pecados (Efesios 2:1). La búsqueda de la justicia comienza cuando un corazón humilde busca la presencia continua de Dios por medio de Su Palabra (Santiago 4:10; 1 Pedro 5:6).

¡Porque Él vive!

(Feed generated with FetchRSS)

Devocional

Photos from Iglesia Evangélica Aliancista

Estamos emocionados de invitarte a nuestra Cantata de Navidad titulada “El vino a mí”, preparada con cariño por el Coro Unido de las Iglesias Aliancistas de Santiago.

Esta cantata nos recuerda que Jesús vino a nuestras vidas para traer esperanza y renovar nuestro corazón, y queremos compartir ese mensaje a través de música que nos acerca al verdadero sentido de la Navidad.

Nuestras presentaciones serán:

07 de diciembre – 19:00 hrs.
Centro Cultural de San Ramón
Av. Santa Rosa 9441, San Ramón

15 de diciembre –
Lugar y hora por confirmar

21 de diciembre – 19:30 hrs.
Centro Cívico Cultural El Bosque
Eleuterio Ramírez 10264, El Bosque

Te invitamos a venir con tu familia, amigos y vecinos para celebrar juntos la esperanza y la paz que nos trae la Navidad.

“Llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.” Isaías 9:6

(Feed generated with FetchRSS)

Devocional

ENSÉÑAME TUS ESTATUTOS

ENSÉÑAME TUS ESTATUTOS

Mis caminos te conté, y me has respondido: Enséñame tus estatutos. Hazme entender el camino de tus mandamientos, y hablaré de tus maravillas. Salmo 119:26-27

Si hay algo de lo cual todos los hijos de Dios estamos seguros es que nuestro Dios es omnisciente, esto es, Él conoce todo. Nada hay que podamos ocultar de Sus ojos. David expresa respecto de la Omnisciencia de Dios en el Salmo 139 lo siguiente: “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos. Mi senda y mi acostarme has rodeado, y estás impuesto en todos mis caminos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.” (Salmo 139:1-4). Pero esto no significa que, cuando oramos, no expresemos a Dios todo lo que nos pasa.

¿Cuántas veces has derramado tu corazón ante el SEÑOR? Cuando oras, ¿Le cuentas todo a Dios? El salmista dice: “mis caminos te conté” en otras palabras, “Te he manifestado mis caminos”, el motivo de la oración no es para informarle a Dios lo que nos sucede, Él ya lo sabe todo, sin embargo, hay un beneficio cuando expresamos a Dios lo que hemos hecho, lo que sentimos, cuando confesamos nuestros pecados, etc., hay descanso para nuestra alma cuando hablamos con Nuestro Padre y conversamos con Él como nuestro Amigo Todopoderoso. “Mis caminos te conté”, contarle a Dios todos nuestros caminos es algo que deberíamos hacer todos los días, continuamente, a través de toda nuestra vida. La cruz de Cristo abrió el camino para presentarnos delante de Él y contarle todo acerca de nuestra vida, de nuestros anhelos, sentimientos, pecados; podemos confesarnos completamente ante Él y con toda libertad. Cuando nos acercamos a Dios, sin ocultar nada, experimentaremos Sus respuestas a nuestras oraciones y podremos decir: “Te he declarado todo lo que hay en mi corazón, he confesado todos mis pecados, no he ocultado nada delante de Ti, y me gozo porque puedo experimentar la paz de tener un Amigo que me escucha y responde a mis súplicas”.

“Enséñame tus estatutos. Hazme entender el camino de tus mandamientos” Spurgeon comentó lo siguiente: “Pienso que el salmista quiere decir esto: Señor mío, te lo he contado todo; ahora, ¿me contarás todo? Te he declarado mis caminos; ahora, ¿me contarás tus caminos? Te he confesado como he roto tus mandamientos; ¿no me darás tus estatutos de nuevo?” Estos versos expresan muy claramente la importancia de una buena comunicación. Yo hablo a través de la oración y Dios me responde a través de Su Palabra. Un verdadero creyente será enseñado por la Palabra de Dios mientras esté de rodillas frente a ella. Esta será una comunicación muy efectiva. El SEÑOR nos enseña sus estatutos y mandamientos, sólo a través de Su Palabra. Por Su Palabra aprendemos la Autoridad que Él tiene para enseñar y el derecho de dar órdenes. Por Las Escrituras conoceremos mejor a nuestro Dios y podremos proclamar sus maravillas a quienes no le conocen.

¡A Dios la Gloria!

(Feed generated with FetchRSS)

Devocional

LA IGLESIA QUE GUARDA SU PALABRA

LA IGLESIA QUE GUARDA SU PALABRA

Yo conozco tus obras: he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. Apocalipsis 3:8

Estas palabras de Cristo fueron dadas a la iglesia en Filadelfia. Originalmente, la ciudad de Filadelfia fue fundada por los griegos como un centro de expansión de la cultura griega y del lenguaje hacia toda la región. El SEÑOR usa esta figura para decirle a esta iglesia que ellos serán quienes prediquen el evangelio a toda esa región y lleven Su Palabra. La iglesia en Filadelfia representa a la iglesia evangelística, que predica el evangelio y no desperdicia ninguna oportunidad para hablar de Cristo a otros.

“He aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar” la autoridad de Cristo es innegable, Él dice que “ha abierto una puerta y que nadie la puede cerrar”, de esta forma Él les está diciendo que vayan y prediquen el evangelio, vayan con toda confianza porque Él les ha abierto las puertas para hacerlo. La iglesia de Cristo debe estar atenta y cumplir con esta misión; cuando se nos dé una oportunidad para evangelizar, no debemos perderla. Estamos bajo la autoridad del SEÑOR y Él nos dice que cuando “abre una puerta, nadie la podrá cerrar”, porque “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y doctrinad a todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:18-19).

“Porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre” “tienes un poco de potencia o fuerza”, no significa que era una iglesia débil, derrotada o sin deseos de cumplir con el propósito para la que fue llamada; significa que era una iglesia que reconocía su total dependencia del SEÑOR, era una iglesia que confiaba en Dios. Así como Jesús le responde a Pablo, cuando él rogaba para que le sea quitado ese aguijón en la carne: “Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona” (2 Corintios 12:9), en otras palabras: Con su gracia lo tenemos todo; porque Su poder y fortaleza se evidencia en aquellos que dependen todo el tiempo del Señor, porque saben que sin Su fuerza son débiles.

“Y has guardado mi Palabra y no has negado mi nombre”; una iglesia que guarda y obedece Las Escrituras, será una iglesia próspera espiritualmente, será una iglesia poderosa y firme. No podemos dejar de mencionar, lo que pasó un 31 de octubre de 1517, cuando un monje alemán clava sus 95 tesis en las puertas de la iglesia de Wittenberg, este hecho da inicio a uno de los eventos más importantes del mundo moderno. Dios usó a Martín Lutero para llevar La Biblia al pueblo y volver a la práctica del evangelio bíblico. Su lucha fue dura y tenaz, pero él fue obediente a Las Escrituras y no negó el nombre de Cristo. Hoy somos herederos de estos grandes desafíos, en un mundo que está cada vez más sumido en el pecado, la incredulidad y la maldad. ¡Dios nos ayude, para seguir predicando en fidelidad a Dios y a Su Palabra!

¡A Dios la Gloria!

(Feed generated with FetchRSS)

Devocional

RECONSTRUYENDO SOBRE LAS ESCRITURAS

RECONSTRUYENDO SOBRE LAS ESCRITURAS

Abrió pues Esdras el libro á ojos de todo el pueblo, (porque estaba más alto que todo el pueblo); y como lo abrió, todo el pueblo estuvo atento. Bendijo entonces Esdras á Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió, ¡Amén! ¡Amén! alzando sus manos; y humilláronse, y adoraron á Jehová inclinados á tierra. Nehemías 8:5 y 6.

Esdras y Nehemías fueron contemporáneos, y ambos escribieron acerca de la reconstrucción de Jerusalén, que ocurrió unos 70 años después que fue destruida por los babilonios bajo el mandato de Nabucodonosor. Esdras escribió acerca de la reconstrucción del templo bajo Zorobabel, mientras que Nehemías escribió acerca de la reconstrucción de los muros de Jerusalén. (gotquestion)

Los israelitas se encontraban en ese momento de su historia de regreso en su tierra. Bajo la dirección de Nehemías se había realizado una gigantesca obra. Dios había provisto todo lo necesario para la reconstrucción de los muros de la ciudad, para que Su pueblo estuviese tranquilo y seguro. Mas Nehemías, que era un hombre fiel y de oración consideró estrictamente necesario asegurarse que el pueblo había entendido la ley de Moisés. Por eso Esdras, un sacerdote escriba dedicó muchas horas a la lectura de la ley delante de la congregación, asegurándose de que entendieran lo que Dios deseaba. No solo eso, Nehemías 8:18 registra qué la lectura diaria de la Palabra de Dios, debería ser parte de la vida de cada creyente: “Y leyó Esdras en el libro de la ley de Dios cada día, desde el primer día hasta el postrero; é hicieron la solemnidad por siete días, y al octavo día congregación, según el rito”. La reconstrucción de Jerusalén no serviría de NADA, si no se realizaba sobre bases espirituales sólidas, es decir sobre La Palabra de Dios. El salmista lo afirma con claridad “SI Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican: Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guarda” Salmo 127:1.

No existe un fundamento más confiable que La Palabra de Dios para reedificar nuestra vida, nuestra familia y nuestros anhelos. El estudio profundo y sistemático de la Ley de Dios trajo un avivamiento al pueblo de Israel, a tal punto que los lideres de cada familia comprendieron su responsabilidad y deseaban continuar el estudio bíblico “Y el día siguiente se juntaron los príncipes de las familias de todo el pueblo, sacerdotes, y Levitas, á Esdras escriba, para entender las palabras de la ley” Nehemías 8:13.

El pueblo recibió La Palabra con gozo y celebraron la fiesta de los tabernáculos. Ellos pudieron ver la bendición y la provisión de Dios para ellos en ese momento. Frente a la imagen pasada de la destrucción de Jerusalén, vemos los efectos de la Palabra de Dios. La Palabra de Dios tiene poder para destruir el pecado para que éstos no destruyan al ser humano y después, tiene el poder de reconstruir, edificar y restaurar lo que se ha destruido, pues limpia, purifica y trae alegría. No se trata de una alegría superficial, frívola, sino de una satisfacción auténtica, que va en aumento en la medida que somos dóciles y obedientes a la obra del Espíritu Santo.

¡Porque Él Vive!

(Feed generated with FetchRSS)

Devocional

ANHELANDO SU PALABRA EN TODO TIEMPO

ANHELANDO SU PALABRA EN TODO TIEMPO

Advenedizo soy yo en la tierra: No encubras de mí tus mandamientos. Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo. Salmo 119: 19 al 20

El salmista continua su ruego, esta vez orando por conocer y guardar la Palabra de Dios. Es importante notar que las oraciones del salmista NO son una constante repetición o frases aprendidas, aunque en varios de los versos transmite el mismo mensaje, se esfuerza por realizar una constante exaltación de Las Escrituras, utilizando diferentes formas verbales y gramaticales para expresar su propósito.

Es muy significativa la primera afirmación “Advenedizo o forastero soy en la tierra”, pues pareciera que muchas veces vivimos como si nuestra eterna morada se encontrara en la tierra. Nos esforzamos, desgastamos, sufrimos y nos desvelamos por vanidades, problemas laborales, los estudios o los bienes materiales que anhelamos olvidando que, “donde está nuestro tesoro está nuestro corazón” (Mateo 6:21), todo lo que logremos en esta tierra se quedará aquí cuando llegue la hora de nuestra partida o venga nuestro Señor por Sus hijos. Los ciudadanos del Reino de los Cielos procuran hacer tesoros en los cielos, “donde ni polilla ni orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan” (Mateo 6:20). “Si estas intentando seguir a Dios, el mundo te tratará como un extranjero, pues eso es lo que serás. No puedes esperar que sea tu hogar, y si te sientes como en el hogar, bien, esto es un indicio de que en realidad no le perteneces a Cristo, o al menos estás viviendo lejos de él.” (Boice)

El salmista demuestra que su único anhelo es La Palabra de Dios, a tal punto que demuestra que su alma se quebranta, quiebra y sufre si no está conectado siempre con ella. ¡Que maravilloso sería que nuestra hambre y sed justicia estuviera en la Biblia! Todo sería muy distinto si nuestra mente y corazón estuvieran ansiosos de profundizar y escudriñar las Escrituras. Pues, la Palabra de Dios tiene Poder para transformar y cambiar nuestro carácter, confrontar nuestro pecado y llevarnos a los pies de Cristo. Desde el principio, en la primera hoja de la Biblia, Dios demuestra el poder de Su Palabra “Dijo Dios…. y fue así”. Generalmente pasamos por alto este detalle, pero sin ninguna duda Dios todo lo hizo y lo hace con el poder de Su Palabra.

J. Morison Dijo “¡Oh, si nuestros corazones fríos y obstinados fueran enfervorizados y atraídos por la gracia divina hasta que estuviéramos a punto de desmayar a causa de nuestro anhelo, en todo tiempo, de los juicios de nuestro Dios! ¡Qué volubles son nuestros mejores sentimientos! Si hoy ascendemos el monte de la comunión con Dios, mañana estamos en peligro de enzarzarnos de nuevo en las cosas de la vida. ¡Qué felices son aquellos corazones que en todo tiempo están llenos de anhelo de estar en comunión con el objeto más grande y glorioso de su amor!” Amados, anhelemos con todo nuestro ser La Palabra de Dios.

¡Porque Él Vive!

(Feed generated with FetchRSS)

Devocional

LAS MARAVILLAS DE TU LEY

LAS MARAVILLAS DE TU LEY

Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley. Salmo 119:18

Este verso se encuentra inserto en la tercera sección del salmo y clasificada con la tercera letra del alfabeto hebrero GIMEL.

En la Biblia encontramos un gran número de referencias respecto de los ojos, como por ejemplo “La lámpara del cuerpo es el ojo…” Mateo 6:22; “Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti…” Mateo 5:29; “…y unge tus ojos con colirio, para que veas” Apocalipsis 3:18; “De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven” Job 42:5, así podríamos agregar muchas otras más. Por lo tanto, lo anterior, solo confirma que para Dios los ojos simbolizan un órgano fundamental de nuestro cuerpo que puede ser de mucha bendición, así como también de perdición y transgresión de la ley de Dios. El rey David conoció muy de cerca lo que significaba el pecado de los ojos. Su gran pecado comenzó con una mirada, tal cual le ocurrió a Eva en el huerto del edén (Genesis 3:6). Una mirada mal dirigida, puede llevarnos a perdición, contaminando con esto no solo nuestro cuerpo, sino también a quienes más amamos.

Probablemente por todo lo anterior, es que el salmista suplicaba a Dios que Él abriera sus ojos. Pues tenía claridad que, sin la iluminación divina, él no podría mirar lo que correcto y menos degustar las maravillas de la Palabra de Dios. Abrir nuestros ojos, siguiendo nuestras inclinaciones o deseos nos asegura una fuerte caída. El teólogo James Boice nos dice “El verbo “abrir” en el verso 18 es utilizado en la historia de Balaam en donde el Señor abrió los ojos de Balaam para que pudiera ver al ángel de Jehová parado junto al camino con su espada desenvainada. Tiene que ver con remover un velo, o cubierta”. Precisamente es así, nosotros somos los que tenemos un velo que cubre y nubla nuestros ojos, cuando estamos sin Cristo, nuestros ojos están tapados, ciegos para ver y entender las verdades del evangelio. Necesitamos del Espíritu Santo para que abra nuestros ojos de las tinieblas a la luz admirable, tal como le ocurrió a Pablo camino a Damasco (Hechos 9:18).

Si nuestros ojos no son abiertos por Dios, es decir si Dios no habita en nuestro corazón, nunca podremos ver las maravillas descritas en Su Palabra. De la misma manera, cuando nos enfrentamos a leer las Escrituras, debemos pedir la dirección de Dios en nuestro devocional o estudio bíblico, la oración es una parte fundamental para que Dios abra nuestros ojos y podamos mirar y comprender lo que Él desea mostrarnos. La Biblia está repleta de promesas y maravillas para quienes deseen acercarse con un corazón dócil, dispuesto a obedecer y conocer al Creador.

Si no logras ver lo que Dios tiene para ti en Su Palabra es porque necesitas acercarte más a Él, búscalo en espíritu y en verdad y tus ojos serán abiertos para disfrutar las maravillas que Él tiene preparadas personalmente para ti.

¡Porque Él Vive!

(Feed generated with FetchRSS)

Desplazamiento al inicio